luni, 19 martie 2018

                                         Gelu Vlasin & Ramon Bello Serrano

Yo no soy un estudioso de la poesía rumana. Tampoco soy un crítico literario y menos aún un profesor universitario. Yo soy, fundamentalmente, escritor, amo el inagotable significado de la palabra, aprecio la gimnasia del espíritu y sé, como escribiera Fernando del Paso, que las metáforas además de bellas son peligrosas: el amor puede nacer de una sola metáfora.

No esperes Gelu, por tanto, parágrafos o capitulares frías. Tampoco los renglones áridos del profesor concienzudo y aburrido. Pero sí el aliento próximo del escritor y del lector atento.

Me detengo, ahora, en tu poema “La rodilla izquierda”. Imagino el alto verso de Gelu Vlasin, un poco como la oculta violencia de la inspiración, como si invocase a la sibila de boca delirante>>, cuya voz, añade Plutarco,atraviesa un milenio>>.

Escribe Gelu:

mi rodilla izquierda / arrodillándose/ como en una oración / adolorida/ por el sendero / con aroma de naranjas/ podridas / mi rodilla tocando / con ternura el suelo mojado/ del jardín Getsemaní / mira esta es / mi rodilla izquierda>>.

Oración adolorida que no atreve a descansar la rodilla, por respeto,  antes bien sólo toca con ternura, el huerto donde Jesús oró con tristeza agónica.



Ramón Bello Serrano
escritor y periodista
Albacete

luni, 26 februarie 2018

Diario ABC: La poesía rumana busca su sitio en Castilla-La Mancha



El escritor Gelu Vlasin ha viajado hasta Toledo para presentar su última obra «El último aliento», un texto que habla del ser humano y con el que recorrerá esta región



Gelu Vlasin ha viajado esta semana hasta Toledo para defender la vigencia de la poesía rumana, la gran desconocida en España, con su libro «El último aliento», el número 18 de su larga trayectoria literaria. Cuenta el poeta que empezó a escribir con solo 9 años después de descubrir las cartas de amor de sus padres, pero de modo profesional fue antes de 1999, año en el que publicó su primer libro.
El autor, que recibió en 2012 la condecoración al Mérito Cultural en Grado de Caballero, otorgada por el presidente de Rumania y de poseer el título de Presidente de Honor de la Asociación de Escritores y Artistas Rumanos de España (ASARS), ha llegado a Toledo para compartir en la librería Hojablanca una lectura poética y hablar de su obra, sus influencias y sus referentes literarios.
En su encuentro toledano, el poeta ha recordado que vive en España desde hace casi 17 años. Casado con Cristina Maria Vlasin, profesora de música y artista de jazz, tiene dos niños, David Mihai (5 años y medio) y Darius Andrei (8 años), a quienes no ha dudado en calificar como «mis verdaderos poemas y mi razón de existir». La música y la poesía -ha afirmado- están presentes en su rutina diaria.